jueves

Motivar con la palabra






Se van acabando los cursos en CIOMIJAS. Una alumna más o menos de mi edad, en su despedida en clase, me ha dicho hoy que soy la mejor profesora que ha tenido. Y me ha dejado sin palabras.
Estamos tan acostumbrados a recibir críticas, o no recibir nada, que una valoración positiva casi no sabemos gestionarla. Solo he sido capaz de decirle “gracias”, y que viniendo de una persona como ella me halagaba aun mas, ya que es una persona seria y prudente, que mide siempre sus palabras.
Personas como ella le dan sentido a mi trabajo. Mañana, seguramente, me levantaré con más ilusión para ir al trabajo, recordaré sus palabras y automáticamente recordaré también por qué soy docente.
La motivación, funciona como una herramienta de on/off dentro de cada uno de nosotros, y, con la mejor herramienta del ser humano, la comunicación, tenemos el poder para regularla. No siempre es necesario promocionar, incentivar, rotar, aumentos de sueldo, etc para motivar a nuestros colaboradores; un simple comentario a modo de valoración positiva tiene más poder que el mejor viaje del mundo. ¿Por qué? Porque les hacemos sentir que son valorados, respetados y que hacen bien su trabajo, al mismo tiempo que estamos afianzando un comportamiento correcto, ya que les damos feedback sobre su desempeño.
Una persona motivada se implica más y rinde más, aportando mayor beneficio para la empresa. La pregunta que surge es, ¿por qué las empresas no motivan a sus colaboradores?
Yo, de momento, ya he cogido fuerzas para algún tiempo más…

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