lunes

Adaptación en tiempos de cambio

Ha sido un largo fin de semana analizando los procesos de internacionalización en las empresas, como parte de mi formacion en el master, a la vez que preparando una acción formativa que imparto en una empresa en Córdoba, sobre adaptación al cambio.
Y me ha dado que pensar, y compartir mis reflexiones en el blog.




Empresas que se reinventan. 
Esa es la diferencia entre las que se quedan, y las que desaparecen.

Esa reinvención implica un cambio en los procesos de gestión, los procesos productivos, en las relaciones, en la creación de productos, etc.  Como en la vida misma, sobreviven las mas fuertes. Para mi, el concepto de inteligencia esta vinculado a la capacidad de adaptación, y este concepto es también extensible al mundo empresarial. 


Reinventarse como posibilidad de supervivencia.

Todo ello ocurre bajo un clima de cambio, en el que se pasa de una situación de aparente seguridad, zona de confort, a algo desconocido, teóricamente mejor que lo anterior, a lo que miramos con cierto miedo y desconfianza. En este periodo de transición entre lo que era y lo que será, debe resaltar una adecuada gestión. 
Las empresas españolas, puede que por el peso de la cultura del arraigo y la estabilidad,  tienden a no saber gestionar adecuadamente los procesos de transición al cambio, a los que no se les da la adecuada importancia. Y ese es el gran error. Porque todos los procesos que se desarrollan en la empresa lo desarrollan su activo principal: las personas. Y establecer una adecuada planificación en las transiciones de los procesos de cambio debe ser objetivo prioritario para asegurarnos el éxito empresarial.

¿Con que dificultades nos encontramos al afrontar un proceso de cambio?

  • Desconocimiento de los objetivos de la empresa 
  • Falta de seguridad del colaborador, sobre las condiciones laborales futuras 
  • Falta de confianza sobre la propia capacidad 
  • Expectativas de auto eficacia negativas.  
  • Apego excesivo a las condiciones actuales.  
  • Miedo a lo desconocido. 
  • Barreras individuales. 
  • Ausencia de una adecuada gestión emocional hacia el colaborador  
  • Falta de motivación al cambio 
  • Necesidades individuales contrarias a los objetivos de la empresa. 

 Frente a situaciones como estas, que se esconden en forma de resistencia al cambio, la empresa debe gestionar de forma explícita la transición, y no dar por hecho que se gestiona sola, como es común. Unas claves:

  • Potenciar la percepción de seguridad y estabilidad para el colaborador 
  • Enfocar el cambio como un proceso de aprendizaje y adquisición de nuevos conocimientos para los profesionales 
  • Entender el cambio como un compromiso mayor entre empresa-colaborador,  
  • Dejar de hacer lo rutinario para hacer cosas diferentes 
  • Enfatizar la confianza de la empresa en los profesionales incrementando así su seguridad y confianza personal ...

 En situaciones como la que vivimos actualmente en España, se hace imprescindible Reinventarse, adaptarse y rodearse de los mejores.
Para ello la dirección debe enfatizar el papel de las personas en la organización,  ejerciendo un liderazgo positivo, estableciendo una comunicación fluida, cercana, transmitiendo seguridad y percepción de control, traduciendo los retos en oportunidades y creando un compromiso bidireccional basado en la confianza.
Creer en las personas.
Este es el gran reto de la empresa española.


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