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sábado

Viviendo la Diferencia


¿Te has cuestionado alguna vez Quién Eres Tú y por qué haces las cosas así?
¿En realidad haces lo que sientes, lo que quieres, o lo que crees que debes?
¿Tienes plena conciencia de qué haces, cómo lo haces, y para qué lo haces?

Sólo ante grandes preguntas obtenemos grandes respuestas.

Nos hemos acostumbrado a vivir en lo que se espera de nosotros, en vez de mirar hacia dentro y descubrir, creer, defender lo que de verdad sentimos, lo que en realidad queremos, lo que de verdad somos.
Recoge Seth Godin que nuestra cultura nos inculca una filosofía de vida y de trabajo basado en valores como:

  • No crear problemas
  • Seguir al lider
  • Encajar, aunque nos duela
  • Echar raíces
  • Enseñar a obedecer
  • No arriesgar

En definitiva, ser "normales", no sobresalir, no crear, seguir las normas, no llamar la atención, no molestar, vivir según los demás esperan. De ahí nuestro sistema educativo diseñado para aprender a memorizar en lugar de pensar, para obedecer en lugar de crear, para seguir en vez de liderar.  




"La amapola que destaca acaba cortada; el clavo que sobresale acaba martilleado" 
                           (Godin)





Con todos esos elementos invisibles de la cultura y la educación, han creado personas con miedo a destacar, miedo a ser diferentes, desconocidas para sí mismas, incoherentes entre lo que sienten, piensan, y hacen. 


Todo cambio comienza con una gran pregunta:
¿Quién Eres tu?

Recuerda que "Tu mayor fracaso es aquello que soñabas hacer pero no hiciste" 

lunes

Adaptación en tiempos de cambio

Ha sido un largo fin de semana analizando los procesos de internacionalización en las empresas, como parte de mi formacion en el master, a la vez que preparando una acción formativa que imparto en una empresa en Córdoba, sobre adaptación al cambio.
Y me ha dado que pensar, y compartir mis reflexiones en el blog.




Empresas que se reinventan. 
Esa es la diferencia entre las que se quedan, y las que desaparecen.

Esa reinvención implica un cambio en los procesos de gestión, los procesos productivos, en las relaciones, en la creación de productos, etc.  Como en la vida misma, sobreviven las mas fuertes. Para mi, el concepto de inteligencia esta vinculado a la capacidad de adaptación, y este concepto es también extensible al mundo empresarial. 


Reinventarse como posibilidad de supervivencia.

Todo ello ocurre bajo un clima de cambio, en el que se pasa de una situación de aparente seguridad, zona de confort, a algo desconocido, teóricamente mejor que lo anterior, a lo que miramos con cierto miedo y desconfianza. En este periodo de transición entre lo que era y lo que será, debe resaltar una adecuada gestión. 
Las empresas españolas, puede que por el peso de la cultura del arraigo y la estabilidad,  tienden a no saber gestionar adecuadamente los procesos de transición al cambio, a los que no se les da la adecuada importancia. Y ese es el gran error. Porque todos los procesos que se desarrollan en la empresa lo desarrollan su activo principal: las personas. Y establecer una adecuada planificación en las transiciones de los procesos de cambio debe ser objetivo prioritario para asegurarnos el éxito empresarial.

¿Con que dificultades nos encontramos al afrontar un proceso de cambio?

  • Desconocimiento de los objetivos de la empresa 
  • Falta de seguridad del colaborador, sobre las condiciones laborales futuras 
  • Falta de confianza sobre la propia capacidad 
  • Expectativas de auto eficacia negativas.  
  • Apego excesivo a las condiciones actuales.  
  • Miedo a lo desconocido. 
  • Barreras individuales. 
  • Ausencia de una adecuada gestión emocional hacia el colaborador  
  • Falta de motivación al cambio 
  • Necesidades individuales contrarias a los objetivos de la empresa. 

 Frente a situaciones como estas, que se esconden en forma de resistencia al cambio, la empresa debe gestionar de forma explícita la transición, y no dar por hecho que se gestiona sola, como es común. Unas claves:

  • Potenciar la percepción de seguridad y estabilidad para el colaborador 
  • Enfocar el cambio como un proceso de aprendizaje y adquisición de nuevos conocimientos para los profesionales 
  • Entender el cambio como un compromiso mayor entre empresa-colaborador,  
  • Dejar de hacer lo rutinario para hacer cosas diferentes 
  • Enfatizar la confianza de la empresa en los profesionales incrementando así su seguridad y confianza personal ...

 En situaciones como la que vivimos actualmente en España, se hace imprescindible Reinventarse, adaptarse y rodearse de los mejores.
Para ello la dirección debe enfatizar el papel de las personas en la organización,  ejerciendo un liderazgo positivo, estableciendo una comunicación fluida, cercana, transmitiendo seguridad y percepción de control, traduciendo los retos en oportunidades y creando un compromiso bidireccional basado en la confianza.
Creer en las personas.
Este es el gran reto de la empresa española.


Los Pitufos existen... en tu empresa!



¿Quién no ha visto alguna vez las aventuras de Los Pitufos? Cada uno en su rol, formaban una (a veces) maravillosa aldea, con vivencias y aventuras que siempre nos enseñaban algo. Años después, resulta que soy capaz de distinguir los roles de los pitufos en las personas que están a mi alrededor…
Inténtalo tú: ¿quién es quién?

"Lejos, muy lejos, en un pequeño pueblo seta, vive un grupo de pequeñas criaturas azules con pantalones cortos y gorras blancas llamados los Pitufos. No más altos de tres manzanas, hablan en "pitufo", un idioma que sólo ellos entienden. Los Pitufos son criaturas despreocupadas y pacíficas que viven en armonía con la naturaleza. Pero tienen la mala costumbre de querer actuar como los humanos, lo que les ocasiona multitud de problemas…

Azrael
Este gato de aspecto deplorable es el chivo expiatorio de Gargamel. Sigue al brujo a todas partes, esperando que algún día su dueño capture a un sabroso Pitufito y se lo eche para comer. Esto todavía no ha ocurrido. Pero aunque es tan estúpido como Gargamel, representa una amenaza permanente para todos aquellos Pitufos que se encuentren merodeando en las inmediaciones de la cabaña de Gargamel.

Bebé Pitufo
Una noche en la que la luna estaba azul, una cigüeña trajo a Bebé Pitufo al pueblo. Nadie sabe de dónde vino. Cambió radicalmente la vida apacible de todos los Pitufos, quienes lo adoptaron de inmediato – pero nadie se queja. ¡Todo el mundo quiere a Bebé Pitufo, con sus cosas buenas y sus cosas malas!

Pitufo Filósofo
¡El único Pitufo que se lo toma todo en serio! Pitufo Filósofo se pasa el tiempo sermoneando a los otros, mascullando tontamente viejas citas. Diga lo que diga Papá Pitufo, para él es absolutamente sagrado. Además es un chivato reconocido, lo que le vale regularmente un mazazo en la cabeza. Aunque sus amigos lo aprecian, piensan que algunas veces puede resultar realmente pitufante!

Pitufo Labrador
Los oídos delicados deberían mantenerse alejados de Pitufo Labrador y sus groserías. Su sombrero de paja y su mono de trabajo verde son sus señas de identidad. En general, no se preocupa demasiado de la vida del pueblo, sino que prefiere la compañía de sus lechugas y hortalizas.

Gargamel
Gargamel es un brujo hipócrita, malvado y traicionero que vive en una casa horrible en pleno corazón del bosque. Odia a los Pitufos y hace todo lo que puede para capturarlos. Afortunadamente para ellos, también es muy tonto, así que siempre han podido escapar. Pero cuidado, ha jurado venganza.

Pitufo Gruñón
No importa lo que digas o sugieras, Pitufo Gruñón se opondrá a ello por principio. Desde su rincón, interrumpe a los otros con sus comentarios sistemáticamente negativos como "A mí no me gusta..." En apariencia, uno pensaría que no le gusta nadie ni nada. Pero muy en el fondo, tiene un corazón de oro.
Pitufo Carpintero
El Pitufo que todo lo puede hacer en el pueblo. No sólo puede arreglarlo todo, sino que también puede inventar un sinfín de máquinas útiles. Un robot, un avión, un trenecito e incluso una máquina que puede pitufar lluvia y cielos azules. Como siempre está ocupado, lo reconocerás por su mono de trabajo azul y su lápiz encima de la oreja.

Pitufo Perezoso
Ven a conocer al Pitufo que se puede dormir prácticamente en todas partes. A la sombra de una seta, debajo de una carretilla o incluso en la obra de la presa. Cualquier lugar vale para una siestecita. Lo primero que le viene a la cabeza por la mañana es a qué hora volverá a acostarse. No es que sea perezoso, sólo es que la mera idea de trabajar lo agota.

Papá Pitufo
Papá Pitufo es el jefe del pueblo. Cumplió 542 años la primavera pasada. Lo reconocerás por su barba blanca y su ropa roja. Es un sabio y anciano Pitufo, que procura, en la medida de sus posibilidades, impedir que los Pitufos se comporten como rudos humanos. Como alquimista experimentado, muchas veces rescata a los Pitufos del peligro utilizando sus conocimientos.

Pitufo Vanidoso
Con una flor en la gorra y un espejo en la mano, Pitufo Vanidoso es el Pitufo que más se preocupa de su apariencia. Delicado y sensible, se pasa el tiempo hablando de trapos con Pitufina y manteniendo su tez fresca. Si, por accidente, su espejo se rompe, él es el más infeliz de los Pitufos.

Pitufina
Originalmente, la Pitufina fue creada por el horrible brujo Gargamel para sembrar la discordia entre los Pitufos. Con su narizota y su pelo salvaje, al principio, no era gran cosa. Con la ayuda de su alquimia y sus conocimientos, Papá Pitufo la transformó en la encantadora Pitufina que derrite los corazones de los otros Pitufos. Es única en su estilo, llena de gracia femenina y frívola. También puede asemejarse mucho a una mujer, jugando con los sentimientos de sus queridos Pitufos.
Fuente: http://www.smurf.com

viernes

Y tú,¿eres fiel?




Re-leyendo el libro de Helen Fisher, Anatomía del amor, me llama la atención las distinciones que esta antropóloga resalta entre las diferentes culturas humanas. Culturas en las que el matrimonio no implica fidelidad, donde lo socialmente aceptable es poder disponer de varios amantes, o donde la monogamia implica poder casarse con una sola persona, pero no impide tener relaciones fuera del matrimonio.
Como vemos, todas las connotaciones que les damos a esos conceptos son culturales, cada sociedad manipula el concepto y le da un significado y unas connotaciones en función de los valores que quieran imponer. Y nos los creemos. Los llegamos a interiorizar como verdades absolutas, creándonos desde la educación esa conciencia social que es la ética y los principios morales que nos acompañarán a lo largo de nuestra vida.
Sin ser conscientes, proyectamos estos principios y creencias en la mayoría de nuestras vinculaciones, ya sean personales, como la amistad, pareja o familia, o laborales, con nuestros compañeros o la propia empresa.
Así, hay quienes necesitamos de un vínculo laboral estable, dedicación y compromiso absoluto con el trabajo, para ser coherentes con esos principios inculcados o adquiridos de lealtad, fidelidad y entrega. Normalmente estos principios o creencias implican dar mas de lo que se recibe, sentimiento de culpabilidad si no estás entregado al 100% y la no búsqueda o aceptación de otros proyectos, para no sentir que estás "traicionando" a tu empresa.
La base es completamente irracional, pero adquirida y justificada a lo largo de nuestra existencia, y lo peor: dificilmente modificable.
Igualmente llamativo es el concepto de monogamia que resalta Fisher. Monogamia significa casrse con una sola persona, de hecho está penado legalmente en determinadas culturas (como la nuestra) tener más de una esposa o esposo a la vez. Pero la monogamia no implica fidelidad. La monogamia exige tener un solo cónyuge, pero no implica que cualquiera de los dos miembros de esa pareja puedan tener aventuras extramatrimoniales.
Si según la antropología cultural, la monogamia es la forma de asegurarnos la reproducción y futuro cuidado de los hijos, la "monogamia empresarial", ¿responderá entonces a la necesidad de asegurarnos los recursos materiales y económicos para la supervivencia?.

lunes

Aprender a valorar el producto interno.



Este articulo pretende ser una reflexión de por qué, generalmente, todo lo de fuera es mejor que lo nuestro.

Si nos vamos a la cultura, gana lo americano: en cine, arte y espectáculos todo lo que viene de la otra orilla es siempre mejor que lo nuestro.Muchos son los artistas, investigadores, empresarios, que han tenido que ser valorados fuera para que se les empezara a valorar en casa.

¿Y en la empresa? La empresa, al ser un microsistema social, no deja de ser una prolongación de la misma. En la mayoría de las ocasiones, el colaborador no es valorado como se merece. Se pasa de la objetividad del proceso de selección, donde el candidato es escogido de entre muchos por, teóricamente, ser el mejor, a la subjetividad de sentirlo como propio, y desmerecerlo de sus logros y capacidades, siempre a la sombra de lo que hacen los de fuera. Cuando lo tienes, no lo valoras. Frase aplicable a todos los aspectos de la vida. Y en la empresa también, como no podía ser de otra manera.

El resultado de un colaborador infravalorado es la desmotivación, desintegración en la empresa y, posiblemente, la desvinculación. Hay quien se amolda a la imagen que se tiene de él, y quien lucha hasta el final por salirse de ese molde y demostrar que es más de lo que quieren ver. Cuando la lucha se hace insoportable, se acaba abandonando la empresa. Y la empresa pierde un TALENTO integrado, motivado y comprometido con el proyecto empresarial, por no querer o no saber ver que es más que parte de su plantilla. ¿Por miedo? ¿Por desconocimiento de las ventajas del “valorar”? ¿Por cultura tradicional, que lo nuestro ya es nuestro y no hay que valorarlo?.

De la cultura tenemos que saber que es nuestra, sólo nuestra, a veces ilógica, irracional, no compartida, y lo peor, no cuestionada. Cuando preguntamos sobre algún elemento de la cultura organizacional :

“¿Por qué se hace así?”, la respuesta más común es:

“Se hace porque se hace, porque siempre se ha hecho así”.

El razonamiento lógico brilla por su ausencia.

Esa misma ausencia de lógica tiene el planteamiento de preferir lo que no tenemos a lo que tenemos, de que lo de fuera es mejor que lo de dentro, o de que para poder ver que alguien es bueno te lo tengan que decir otros. Quizá hacer lo fácil difícil y lo accesible inaccesible sea una buena opción.