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lunes

Lo estamos haciendo mal...

Lo estamos haciendo mal.

Concursos sociales para ver quien aparenta ser el padre o la madre del año. 
Apuestas familiares para ver quien hace mas, da mas, haciendo lo imposible por quedar por encima del otro. 
Manifiestos sociales en los que ya no se sabe cuanto hay de verdad, cuanto de quedar por encima, cuanto de mentira.
Hijos consentidos, vulnerables, ausentes, con heridas emocionales eternas, victimas de una guerra en las que son los máximos perdedores, aunque nunca nadie los invitó a decidir si querían entrar.

Esta es la consecuencia de las separaciones mal gestionadas, con falta de madurez por parte de los padres y las madres, olvidando por su ego y su dolor no resuelto, al actor principal de esa película: los hijos.
Al final, siempre llega lo que de verdad importa: el tiempo que les das. 
En realidad es un engaño. Todo esfuerzo que haces para darle tiempo, en realidad te lo estás dando a ti mismo, porque no hay nada más bonito en el mundo que disfrutar el momento con tus hijos. Y por desgracia, tantas veces olvidamos que el tiempo que se va… ese ya nunca vuelve.

Lo que de verdad importa: el amor que les das. 
Ese amor sin condiciones, alejado de comparaciones y elecciones imposibles, en las que un niño se ve obligado a cortar su corazón en dos,  su amor en dos, su vida en dos. Al final el que se rompe es él mismo, que repartiendo tantos trozos, se queda sin nada para si mismo. 
Pronto aprende que el amor es condicional, que amar tiene un precio, que su valor depende de lo que haga a cambio.
Pero lo que de verdad importa, 
es que nunca es tarde para volver a empezar. 
Para pensar más allá de ti, en otra forma de mostrarte al mundo, y a él/ella, a esos ojos que te miran aprendiendo de lo que no dices, grabando lo que haces, memorizando lo que sientes. 
Lo estamos haciendo mal... pero lo podemos hacer mejor. Sólo falta consciencia y olvidar el orgullo, aceptar que un capítulo de tu vida ya ha acabado, y tienes la oportunidad de empezar otro.
La no aceptación te hace esclavo de tu pasado; 
la aceptación te hace dueño de tu futuro.  
Aceptar con gratitud lo que la vida te ha enseñado, en parte gracias a cada una de las personas que han pasado por tu vida, aunque ahora ya no estén. Siempre gracias.  
Aceptar que hay que dejar ir, para poder ser, y dejar ser, y que la vida está hecha de momentos, y te los estas perdiendo, por haberte quedado anclado a uno que ya pasó...  
Lo estamos haciendo mal... pero HOY lo podemos hacer mejor.
Siempre es el momento de ser, quien quieres ser.
foto by Tamara Calderón



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domingo

Tu futuro es HOY



Consciente o incoscientemente, pasamos mucho tiempo planificando el futuro.
Mientras tanto, se nos está escapando el 'hoy', esos #momentos únicos que una vez pasados, no se vuelven a repetir.
Pero planificar el futuro puede formar parte de un plan, tu plan, para conseguir que las cosas pasen.
Todas las cosas se crean dos veces: primero en la mente, y luego en la realidad. (S.Covey)

Cuál es el error? El error está en pensar demasiado sobre el futuro, olvidando el presente, incorporando ideas irreales negativas, que nos restan autoconfianza y nos generan miedo.
La consecuencia de esto es que es muy posible que nada de lo que hemos pensado se haga realidad, por miedo a esa realidad que nos hemos creado en nuestra mente.
Todos tenemos miedos, lo que nos diferencia es que hacemos con ellos.
'Siente miedo, pero hazlo de todas maneras'.

El overthinking es un riesgo para los sueños. 

La buena noticia es que siempre podemos cambiar. 

Tu futuro comienza en tu mente. Unas claves:

  1. La forma en la que afrontamos el futuro suele ser parecida a cómo lo hacían las personas que  teníamos alrededor, ya que son patrones aprendidos. Es muy importante detectarlas para poder cambiarlas.
  2. La forma en la que piensas determina la forma en la que haces ( o no haces). Dale importancia suficiente a tus pensamientos, porque están determinando tu vida.
  3. No existe la gente positiva o negativa. Existe la gente que se esfuerza por ser positiva y la que no se esfuerza y es negativa. Todo patrón de pensamiento es un hábito que se adquiere con entrenamiento cognitivo.
  4. Todo aquello que decides y no decides hacer, está creando tu destino. De cada decisión dependerá un resultado que te ayudará a construir tus sueños.
  5. La reflexión es el punto de partida para crear el futuro que quieres, pero se queda en nada si no va a acompañada de acción. Reflexión y acción son un tándem que se necesitan mutuamente para producir resultados.
  6. Tú eres el único responsable de lo que consigues en tu vida. Busca aquello que te mueve y a donde quieres dirigirte y empieza hoy. 
Y recuerda que
Siempre es el momento de ser, quien quieres ser.

Eva Collado, Laura Chica, Francisco Alcaide, Sonia Rodriguez, en la presentación de Tu futuro es Hoy en Madrid

viernes

El secreto de la felicidad



Tradicionalmente se ha hablado de la búsqueda de la felicidad. Realmente todos/as los que la buscan, se dan cuenta de que no se encuentra.  
La felicidad se construye
Depende de nosotros mismos.
Cada persona debe aprender a construir su propia felicidad, aprendiendo a pensar, a interpretar situaciones, emociones, a disfrutar de las pequeñas cosas, a entusiasmarse, a crear. 
Me pregunto por qué no nos enseñan desde pequeños que ser feliz sólo depende de uno mismo...

Dicen que la felicidad es experimentar emociones positivas en un gran porcentaje de tiempo, respecto a la cantidad de tiempo que experimentamos emociones negativas (Diener, Sandvik y Pavot, 1991). Es decir, un balance positivo de las emociones positivas frente a las negativas. No es tan importante la intensidad de la emoción como la frecuencia. Visto así, hay más personas felices de las que se creen. Pero buscamos algo que no existe, porque no sabemos lo que es.

Ser más felices no sólo nos hace sentir mejor, sino que nos da más energía, nos hace estar más sociables y creativos, más generosos y proactivos, y, algo muy importante, hace sentir mejor a las personas que nos rodean. (Barbara Fredrickson, 2004).

Una investigación desarrollada por Sonja Lyubomirsky, revela que lo que diferencia a las personas felices, son unos patrones de pensamiento y comportamientos más positivos que les hace sentir felicidad. Las personas felices tienes mejor autoestima, mayor confianza en sí mismas, una actitud más positiva y un mayor optimismo.
Quiza lo más revelador de la investigación, es que concluye que hay un 40% de felicidad que podemos aumentar aprendiendo a pensar
Es decir, un 40% de felicidad que depende de nuestro esfuerzo por querer ser felices y usar herramientas para ello. (Sonja Lyubomirsky, 2008).
 
Un ejercicio fantástico que podemos empezar por hacer nosotros mismos es que cada noche, antes de dormir, escribamos en un cuaderno 3 cosas positivas que hayan ocurrido en ese día.  
Focalizar en lo positivo, esforzarnos por ver la parte buena de cada circunstancia, y disfrutar de las pequeñas cosas, son, probablemente, los secretos de la felicidad.

Viviendo la Resiliencia


¿Por qué hay personas que nunca caen, y otras que no saben levantarse?
¿Por qué hay quien crece tras los fracasos, y quien no sabe reponerse?
La respuesta casi siempre es la misma: por tu ACTITUD.

Tu actitud ante la vida, ante la adversidad, la forma en la que afrontas los problemas, las dificultades, los obstáculos.

“El Ser Humano es responsable de lo que hace,  de lo que ama y de lo que sufre” Víctor Frankl 

Conocí la palabra Resiliencia de la mano de Elsa Punset hace algún tiempo.
En ese momento, todo tuvo una explicación. Esa palabra dio sentido a mis vivencias, a mi pasado, y a mi futuro.
Resiliencia, es la capacidad que tenemos las personas de superar obstáculos y dificultades en la vida, y aprender de ellos. 

Dificultades en la vida que nos hacen empequeñecer y querer esconder la cabeza, ante las que decidimos crecernos y afrontar la realidad aportando la mejor versión de nosotros mismos. Viviendo la resiliencia.

Uno de los libros recomendados para analizar la fuerza de la actitud y la resiliencia, es "El hombre en busca de sentido",  de Viktor Frankl. En él, describe sus vivencias en Auschwitz, donde, entre otras cosas, habla sobre las motivaciones del ser humano, lo que lleva a algunas personas a superar cualquier obstáculo, y a otras no. En resumen, Frankl dice:  “Llegué a comprender que el primordial hecho  antropológico humano es estar siempre dirigido o apuntando hacia algo o alguien distinto de uno mismo: hacia un sentido que cumplir,  u otro ser". 

Es decir, cuando nuestro "Por qué" va más allá de nosotros mismos, soportamos cualquier "Cómo" (parafraseando a Nietzsche).

Asi que no hay que buscar en los libros el significado de la palabra resiliencia; sólo tienes que mirar  a tu alrededor. Estamos rodeados de personas GRANDES, que se reinventan cada día, sacan fuerzas de donde no las hay para superarse y dar la mejor versión de si mismos, a pesar y sobre las dificultades, adversidades y obstáculos, porque tienen un MOTIVO que les mueve, les impulsa, y les guía. 
¿Sabes cuál es tu motivo?
Búscalo también dentro de ti.
Vive la Resiliencia.

"Nunca sabes lo fuerte que eres, hasta que ser fuerte es tu única opción" 
                                                                (autor desconocido)







Para ti, Ysabel  ;) 
Podéis leer también:
Gana la resiliencia, de Ruben Turienzo
Resilientes de Pilar Jericó 



sábado

Emociones Inteligentes


Días en los que tu percepción está sesgada (más).
El control no existe.
Te asombras de tu propio mundo interior.
Lo que ayer era blanco, hoy es negro. Negro oscuro.
¿Cómo puede ser?
Tienes emociones.
Cuando están en positivo, apenas te paras a detectar qué sientes, cómo estás, te limitas a vivir esas emociones de alegría, felicidad, energía, que te dan impulso para seguir hacia adelante.
Pero cuando están en negativo, no eres capaz de ver más allá de ti mismo, todo lo que ayer te gustaba hoy no te gusta, quien te apoyaba ya no te apoya, y la autoconciencia emocional concentra el 100% de tu energía.
¿Qué hacer?
1º Aprender a detectar nuestras emociones. Saber qué se siente, tomar conciencia de qué emociones están generándose en nuestro interior y
2º Canalizar esas emociones. Requiere una gestión o control emocional, ya que no es válido canalizarlas de cualquier modo. Lo fácil es descargar esas emociones con el primero que tenemos cerca, pero son más las consecuencias negativas que las positivas.
3º ¿Control emocional? si, canalizar, dejar fluir las emociones, pero con control. Este proceso requiere un largo aprendizaje, y no siempre es accesible para todas las personas. De lo contrario te puedes dejar arrastrar por la emoción, no ejerciendo el control con la razón.
¿Y el miedo?
Nuestro mundo emocional nos da miedo. Miedo porque no es racional; es básico, primitivo y parcialmente incontrolable, y como todo lo que no controlamos, nos da miedo.
El miedo nos hace huir, ignorar, ocultar o enmascarar todo lo relacionado con lo no racional: las emociones. Es de valientes realizar introspecciones, mirar en nuestro propio interior y ver que hay, para lograr conocernos. Ese autoconocimiento, es base la de la madurez, del desarrollo. Pero conocernos también nos da miedo. ¿Y si miramos dentro y no nos gusta lo que hay?, ¿Y si yo pienso que soy de una manera, y siento de una manera, y al mirar dentro me doy cuenta de que soy y siento de otra?... Nos pasamos la mayor parte de la vida viviendo con una sola parte de nuestro ser, la que se ve.
Las emociones y la razón posibilitan el equilibrio en las personas. Si vives con razón y sin emoción, en algún momento sentirás vacío interior. Y si vives con emoción y sin razón, seguro que eres feliz aunque nadie te entienda...


miércoles

¿Conciliar o Reconciliar?



7.40 de la mañana. Suena el despertador. Te preparas para ir al trabajo, te vistes, preparas la mochila del cole, el desayuno, y tu función acaba en un "te quiero, te echaré de menos".
Cambias el rol durante el trayecto a la empresa, de mami a profesional. Trabajas todo el dia, te concentras, dejando de lado los problemas y las preocupaciones familiares, y ya a la hora de salida piensas en todo lo que necesitas estar con ella.
Vuelves a cambiar el rol, de profesional a mami, durante el trayecto a casa. Cuando la ves, un sentimiento de malestar, culpabilidad, alegria, y miles de emociones mezcladas te inundan al recibir un beso de quien más te necesita.
De pronto te ves inmersa en un sentimiento de culpabilidad continua, de situaciones incompletas, errores irremediables, momentos irrepetibles que te has perdido...
La sensación de no hacer nada bien; no estas al 100% en el trabajo, ya que no le puedes dedicar el mismo tiempo que antes, ni al 100% con tu familia, por el mismo motivo. Sensación de trabajo imperfecto o inacabado, sensación de tiempo no disfrutado con tu familia, hacen de la madre
trabajadora una persona sobrenatural, con fuerza para soportar situaciones emocionalmente extremas y saber gestionarlas, pero siempre queda ese sentimiento de culpa por lo que no has hecho o lo que te has perdido. En lugar de conciliar, reconciliar, ya que te pasas el día reconciliándote con la empresa y la familia por no poder estar como se estaba, como se debiera estar.
Hasta mañana, que descanses.